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No, sin mis prendas compresivas

No, sin mis prendas compresivas

La moda de las prendas compresivas

Hoy en día es prácticamente imposible salir a correr o montar en bici y no cruzarte con alguien que lleva medias, calcetines, pantorrilleras, camisetas, manguitos, mallas…compresivos.

Fue en la década de los 90 cuando nació Underarmour, la primera marca deportiva que se especializó en este tipo de prendas. Hoy en día casi todos los departamentos de I+D+I de las marcas deportivas, se han lanzado al diseño de prendas compresivas. Sin embargo, muchas son prendas ajustadas que no aportan beneficios en la práctica deportiva. Sólo se usan por estética.

Las auténticas prendas de compresión son aquellas que se ajustan a la musculatura. Es decir, aquellas que envuelven al músculo y le aportan una serie de beneficios.

Pero el origen de estas prendas no surgió en el campo del deporte, sino en el de la medicina, que empezó a utilizar este tejido técnico hace más de cincuenta años, con diferentes fines. Se empezó a utilizar para mejorar la circulación sanguínea de los pacientes en el postoperatorio; para el tratamiento de edemas y trombosis; más tarde supuso una revolución en la cirugía estética y aún siguen utilizándose en la industria de la ortopedia para estimular la circulación de las piernas cansadas.

Hay controversia sobre cuáles son los verdaderos beneficios de este tipo de prendas, pero donde sí se ponen de acuerdo los expertos, es en decir que son eficaces en la prevención de lesiones. Principalmente porque compactan la zona aminorando el impacto, las vibraciones y el movimiento oscilatorio a las que se ven sometidos los músculos al hacer el ejercicio.

También parece que evitan lesiones porque mantienen constante la temperatura de los músculos independientemente de la temperatura ambiente que haya, de manera que ni el frio ni el calor interfieren en el trabajo de la musculatura protegida con tejido compresivo.

Estas prendas son en su mayoría repelentes de los rayos ultravioletas, por lo que protegen a los deportistas que las utilizan cuando practican deporte al aire libre, de la exposición a estos rayos.

Son especialmente antibacterianas y antialergénicas, totalmente transpirables, convierten el sudor en vapor consiguiendo que no te sientas mojado y algo importante que no huelan mal cuando las utilizas.

Y, por si fuera poco, muchos aseguran que mejoran el flujo sanguíneo no sólo durante el esfuerzo hasta un 40%, sino que también lo mejoran durante la recuperación, hasta un 30%. Por ello muchos deportistas las usan incluso durmiendo.

Interesante ¿verdad?

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